A mí no me importa quedar en ese plan, mientras quede bien claro que no voy a volver con él. Más que nada, ochocientos o mil millones de hombres en el mundo entre veinte y cincuenta años, y no me apetece repetir con uno ya conocido. Básicamente, ésa es mi teoría. Pero tampoco pienso andar gastando tiempo y energía en odiarle. Que el tío es muy suyo, que no ha cambiado y que su gilipollez congénita sigue siendo insoportable, sí, pero mi teoría vital se ha transformado en un buen rollo con el universo (qué mal me sentó aquel porro -único, medio y con poca substancia- que me fumé hace más de dos años, juas).
Por otro lado, ha aparecido alguien cuyo descubrimiento debería explicar bajo el título de los anteriores "De pronto llegaron ellos". Pero no me apetece, así que lo comentaré ahora: El lugar fue en Pucela, el momento fue en los últimos coletazos del verano, la circunstancia fue incomparable, una concentración de Harleys y custom. El resultado ha sido un hombre que no sería precisamente aquél que cualquier chica desearía presentarles a sus padres... pero que tal vez no sea tan coco. Como le dije en una ocasión, "eres como el pan recién hecho, duro por fuera, tierno y suave por dentro". Como él me dijo en una ocasión, "los moteros somos todo fachada".
Lo malo es que está tan lejos. Lo bueno es que no somos novios oficiales, con lo que no estamos colgados del teléfono todo el santo día. Lo mejor es que, como él no estudió, quiere que estudie, que me esfuerce, que aproveche mi oportunidad. Lo peor es que me da más la tabarra que mis padres con el tema, je. Lo óptimo es que como hombre-macho es tremendo, a pesar de que no lo aparente. Lo pésimo será la h*stia que me dará mi padre cuando se entere.
Me he dado cuenta de que abrí este blog, en teoría, para hablar de mí, quejarme del mundo, criticar todo lo humano y lo divino, plasmar mis preocupaciones morales, etc., pero en la práctica se ha convertido en una suerte de "oficina de quejas" de mi ex. Creo que necesito una nueva orientación en el blog, y también he visto que acabo de empezar un nuevo ciclo en mi vida, así que me gustaría despedirme de vosotros, pero no con un "adiós", sino con un "hasta la próxima" (que os pensabais que os libraríais de mí, ¡ja!). No es que no necesite más un blog, que siempre me gusta escribir, sino que no tengo tanto tiempo para dedicarle como se merece, como os merecéis, lectores, porque necesito dedicarle más tiempo a mi carrera, y también porque, precisamente, me encuentro en ese nuevo ciclo ahora mismo y debo centrarme.
Por si os intriga el tema ése de los ciclos, os explico: El comienzo de la carrera supuso en sí mismo un antes y un después en mi vida. Todos aquellos que fuisteis a la universidad lo habréis notado. Los dos primeros años fueron una toma de contacto con mi nueva vida académica y personal, porque entonces empecé con él, con mi ahora ex. Los dos años siguientes supusieron un buen avance en la carrera, pues aprobé un buen puñado de asignaturas. Los dos años siguientes fueron un desastre total, en que me di cuenta de que ya no quería estar con él, no quería seguir con la carrera... y ésta se resintió, y en esos dos años debí de aprobar una o dos asignaturas, pasándome cuatro convocatorias seguidas sin aprobar nada. Los dos años siguientes fueron una nueva readaptación, un intento de ubicarme y de orientar mi vida sin mi novio y sin muchos de los contactos que tenía antes. Este nuevo año ha supuesto un inicio de ciclo, un intento de ubicarme otra vez, con una relación a distancia y sin mucho compromiso, pero con la responsabilidad de estar en la vida de alguien a quien significo mucho, y que, quizás, pueda haber algo en el futuro. Además de que se han planteado otras novedades, como un pequeño hartazgo de mi vida, una necesidad de terminar la carrera de una vez, porque ya siento que a mi edad no pinto nada en casa y siento que lo que me toca ahora es independizarme y buscar trabajo y casa... pero eso no va a ser tan fácil con la carrera por terminar, así que volvemos a lo de antes, más estudiar y menos quejarse. Y, por si todo esto no fuera suficiente, mi padre va y se jubila, y lo tengo en casa todo el día. Santo dios...
Creo que a estas alturas del post ya he cubierto lo que llevo sin hablar en dos meses, jejeje.
Con esto, quisiera despedirme, por ahora, de vosotros, lectores que aún quedáis por estas costas, desearos lo mejor y daros las gracias por seguir leyéndome todavía.
¡Hasta la próxima!


2 comentarios:
Oye! pues mantenme informada por mail aunque sea, que andas más desaparecida que yo, y mira que no es fácil xD
Me alegro de que estés bien. Besotes guapa!
Bueno, vale, pero cuando estés aburrida viendo un programa horroroso en la tele acuérdate de nosotros.
Tiene buena pinta lo del motero :)
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